La Buhardilla de Calixto

Mes: agosto 2023

  • «Paz», un pequeño guion sobre salud mental y tecnología

    «Paz», un pequeño guion sobre salud mental y tecnología

    Estos tres años me he lanzado a hacer algo que tenía pendiente. Una espinita de esas que tienes clavada y deseas sacar para disfrutar de algo que te gusta.

    Si todo va bien, me toca hacer el último año de comunicación. Y entre muchas cosas que me ha tocado hacer… Un guioncillo de un corto muy corto.

    El tema que escogí: tecnología y salud mental.

     

     PAZ

    INT. HABITACIÓN CASA – NOCHE

    ROCIO está en la cama con MARTA, que duerme plácidamente. Rocío está inquieta, su cabeza está llena de preocupaciones: la presentación que tendrá esa mañana en el trabajo, los últimos mensajes que su familia le enviaron, actualizaciones de su perfil de Facebook, la guerra de Ucrania, los mensajes de los políticos, los deberes de sus hijos… Queda una hora para levantarse, pero no es capaz de volver a conciliar el sueño.

    Suena el despertador.

    MARTA

     (con voz cariñosa)

    ¡Buenos días cariño!

    ROCIO

    Buenos días

    Se dan un beso y empiezan a prepararse para ir a sus trabajos.

    MARTA

    ¿Vas tu a despertarlos?

    ROCIO

    Venga, vale… pinta un día jodido hoy.

    INT. SALÓN-COMEDOR DE LA CASA – DÍA

    Rocío toca la puerta de la habitación de CARLOS y ALBA para despertarlos.

    ROCIO

    Vamos arriba. Que no llegamos

    Marta entra en el salón-cocina y enciende la tele. Lleva el móvil en la mano y está escribiendo mensajes. Salen Alba y Carlos y se sientan a ver los dibujos. Rocío se pone a preparar el desayuno.

    ROCIO

    ¡Buenos días Alexa!

    ALEXA

    Buenos días. Hoy es 10 de octubre, día internacional de la salud mental. Estas son las noticias…

    Empiezan a escucharse las noticias en Alexa, mientras de fondo se oye la música de un nuevo capítulo de dibujos animados y Marta está enviando una nota de voz. Rocío queda totalmente paralizada.

    INT. COCHE – DÍA

    Rocío pone la radio, enciende el coche y no para de revisar su móvil, su smartwatch. Se mira en el retrovisor. Queda pensativa y su cabeza vuelve a estar llena de imágenes de cosas: su jefe y jefa, el ruido de su casa, las notas de voz de su padre, notificaciones en el teléfono… Esta realmente estresada. Arranca.

    ROCIO

    (cogiendo aire)

    Vamos allá…

    EXT. PARQUE – DÍA

    Rocío está sentada en un banco comiendo un bocadillo de máquina y un refresco. Está desencajada. Suena su teléfono con un aviso de notificación. Lo desbloquea y escucha la nota de voz de Marta

    MARTA

    Rocío cariño, ¿Qué tal la presentación?. Seguro que te ha ido genial. Acuérdate de coger a los peques y hacer la compra, te paso la lista ahora mismo para que no se nos olvide nada. Tienes que comprar también el regalo de tu padre y vete a pagar el inglés de Alba y el taller de robótica de Carlos. Ah… mira los stories que he subido hoy… salimos guapísimas. ¡Te quiero!

    Rocío empieza a llorar. No recuerda cuando fue la última vez que Marta le dijo te quiero cara a cara. Abre el Instagram y empieza a ver los stories que ha subido.

    Se le cae el móvil lentamente, se hace el silencio y se va corriendo.

    INT. TALLER – DÍA

    Rocío está preparando una maleta totalmente alterada. Al lado unos listones de madera, cartones y pinturas. Cierra la maleta y se pone frente a un espejo mientras se maquilla.

    Sale del taller llevándose la maleta, maderas y cartones.

    EXT. PARQUE – DÍA

    En un rincón del parque hay una especie de capsula con forma de caja de televisión. Vemos a Rocío sentada dentro. Su cabeza se vuelve a llenar de imágenes. Imágenes de su vida desconectada dentro de esa caja: comiendo, leyendo, durmiendo, sentada… haciéndose vieja.

    INT. AMBULANCIA – DÍA

    Rocío está enganchada a una camilla. La rodean tres sanitarios.

    SANITARIO 1 

    Tranquila Rocío. Estamos aquí para ayudarte.

    ROCIO

    (gritando)

    Dejadme hijos de puta… dejadme vivir

    La ambulancia se va.

    INT. HABITACIÓN CASA – NOCHE

    ROCIO está en la cama con MARTA, que duerme plácidamente.

    Suena el despertador.

    MARTA

     (con voz cariñosa)

    ¡Buenos días cariño!

    ROCIO

    Buenos días

    Se dan un beso y empiezan a prepararse para ir a sus trabajos.

     

     FIN

  • Mercenarios planetarios

    Mercenarios planetarios

    Mercenarios planetarios,

    ignorantes creyentes de la tolerancia,

    patéticos profetas que abogan por un mundo solidario,

    pero siempre y cuando tengan sus tierras y palacios.

    Aprendices de dioses

    que hilan y deshilan las vidas del pueblo llano

    entregándoles caramelos masticables

    etéreos como todas sus supuestas verdades.

    Fieles devotos del Dios Amarillo,

    forjadores de la religión del capitalismo,

    enredaderas que trepan por las paredes de la vida

    ahogando a todo aquel que no les siga.

    Infructuosos continentes de almas,

    creadores de la pócima de la mezquindad,

    algún día se os desmitificará

    y vosotros, desmochadores de la cultura,

    tendréis que despertar.

  • Intento despertar y no puedo

    Intento despertar y no puedo

    Intento despertar y no puedo.

    La soledad frecuenta mi agonía.

    Un infinito abismo, solitario,

    es mi única compañía.

    Triste preludio cargado de rosas.

    Rosas de tus labios.

    Rosas etéreas que ciegan mi corazón.

    Rosas decorativas de esta cárcel de amor.

    Miro… me muero.

    Veo un vacío… un abismo.

    A un lado ese corazón,

    machacado y ultrajado por tus labios.

    Me paro.

    Mi alma se fuga de mi cuerpo.

    Recuerdo esas rosas perennes

    Regando con sus pétalos el recuerdo de unos besos.

    Sueño y vuelvo a ese paraíso.

    Rodeado de flores, de verde y de mar.

    A mi vera tu compañía.

    Las rosas rebrotan

    y la vida se convierte en inmortal primavera.

    Inmutable, inquebrantable.

    Intento despertar y no puedo.

    La casa entre las rosas de Claude Monet
©Colección Carmen Thyssen
    La casa entre las rosas de Claude Monet
  • Tus manos besando mi cuello

    Tus manos besando mi cuello

    Tus manos besando mi cuello.

    Susurro de un viento que baila con mis cabellos.

    Fatuo momento golpea los barrotes de mi presidio.

    Me percato del gran instante que a nuestras vidas se avecina.

    Aquel ingrato espectador,

    simple vínculo de transición,

    perplejo, intenta detener ese cortejo.

    Ay, recuerdo aquel donoso pensamiento

    que circundaba nuestras mentes.

    Nosotros circunspectos explotábamos en elogios,

    retwitteando piropos.

    Extinguidos elogios que la noche me obliga a repasar.

    La triste y fría noche

    al no sentir su compañía.

    De Gustav Klimt - Google Art Project, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=38827275
    El beso de Gustav Klimt
  • Muerte dentro de vida

    Muerte dentro de vida

    Muerte dentro de vida,

    brújula inmigrante de mi letanía,

    constante riachuelo de mi tristeza

    que empapa de nimios recuerdos mis sueños.

    Muerte dentro de vida,

    ocaso de una relación que expira

    y en mal puerto arriba.

    Amor,

    si acaso dicha desdicha

    mi corazón hubiera conocido,

    nuestro imberbe matrimonio,

    ya consumado, eterno sería.

    Muerte dentro de vida

    aún sabiendo que mis llors

    no harán posible tu risueña sonrisa,

    perdóname.

    Adiós muerte,

    adiós vida.

    De Gustav Klimt - YgFW0Kwjd_ptXQ en el Instituto Cultural de Google resolución máxima, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=22127424
    Muerte y vida de Gustav Klimt

  • Tercer sector… ¿mande?

    Tercer sector… ¿mande?

    Hace unos años, un compañero del Comité de Oxfam de Gijón, José Manuel, me comentaba a raíz de la publicación Cuando lo social no se cultiva que era importante explicar bien que es eso del Tercer Sector. No es el primero que se topa de bruces con el termino que, ante el abuso del ongalés por parte de las entidades, no logra descifrar el galimatías.

    Lo complejo: explicarlo alejado de definiciones que sólo unas pocas personas entiendan; lejos de tecnicismos y acrobacias terminológicas que le hacen a uno parecer que sabe de lo que está hablando…

    Me pareció en aquel momento una propuesta y un reto interesante, ya que uno de los debes más importantes que existen es ese: entender de manera sencilla y clara qué y por qué es importante el tercer sector. Un significante que evoca una grandísima diversidad de significados, pero para el cual nos cuesta generar un mínimo común compartido del que emanen todos ellos.

    Voy a intentar, desde mi opinión y experiencia, esbozar unas líneas que me ayuden a mi mismo a clarificar todo esto… si ya consigo que mi amigo Jose Manuel, o alguna persona despistada que caiga por aquí, vaya construyendo su propio imaginario, ya me doy por satisfecho.

    Primer, segundo y tercer sector

    Empecemos por el principio. Me gusta asumir que hablamos de tercer sector cuando nos referimos a toda aquella acción colectiva (promovida desde la sociedad civil) y organizada que democratiza la participación y/o democratiza la economía. Una alternativa a una realidad que pone el foco en la mercantilización (segundo sector) o que entiende lo común desde la única acción de la administración (primer sector).

    La mercantilización tiene como interés prioritario el beneficio económico. Es importante, pero no puede ser la única premisa para promover el desarrollo de nuestras sociedades; ni garante de todo aquello que no puede arrojar dividendos o beneficios para unos pocos. ¿Existen alternativas que contribuyen a una democratización de la economía? Sí. Cooperativas, sociedades laborales, empresas de inserción

    La administración es la titular de obligación de los derechos. Debe liderar, promover, garantizar… pero corre el riesgo de convertirse en una proveedora de servicios para la ciudadanía desde una lógica de consumo individualista. Debe fortalecer los derechos desde la acción publica. Ser permeable y promotora de participación, protagonismo e innovación por parte de la sociedad. Así mismo, esa participación no puede ser únicamente un elemento unidireccional que este al servicio de lo que cada administración quiere, ocupa o preocupa. Requiere de independencia, compromiso colectivo, proactividad… ¿Existen esas estructuras? Sí. Federaciones, asociaciones, fundaciones… y en diversos sectores: vecinal, social, deportivo, cultural, educativo…

    La sensibilidad hacia el cuidado de lo común requiere de una administración que escuche y lidere, que desarrolle políticas y garantice recursos, que parta de un enfoque de derechos; un tejido económico lucrativo sensible y con amplitud de miras, transparentes en su gestión y en el impacto de su consecución de beneficios; y una sociedad civil proactiva, dinámica, organizada, exigente y dispuesta a «hacer».

    Juan Genovés: La fuerza

    Por esto es importante el tercer sector. Sin reconocer y promover la capacidad que las personas pueden tener de contribuir a lo común, seguiremos perdiendo oportunidades para desarrollar nuestra democracia.

    Pero, ¿por qué es tan difícil encontrar esa definición cómoda para el tercer sector?

    El tercer sector atrapado en el Onism: cuando una parte atrapa el todo

    La fuerza de entidades y movimientos con más recursos y capacidad de incidencia, en un universo tan atomizado y diverso, genera un imaginario que, sin mala intención, deja fuera todo el potencial aglutinador de una definición que evidencie la esencia de lo que es el tercer sector y conecte con todo aquel que forma parte del mismo. Esto es algo común y normal. Vencer esa jaula semántica que emana de quienes tienen más poder es clave para simplificar una explicación que da cabida a todo lo que connota la sociedad civil organizada.

    Es por esto que encontramos personas que se refieren al tercer sector cuando hablan de entidades sociales profesionalizadas. O movimientos asociativos que reniegan del termino por atribuirlo a organizaciones que prestan servicios a la administración.

    «No me representan»

    Cuando alguien no se siente parte de algo, surge la desafección. Esa desafección lucha, en el mejor de los casos, por construir nuevas narrativas que le diferencien de aquello de lo que reniegan. Esto potencia la atomización y nace el síndrome del Frente Judaico Popular. Se visibiliza una singularidad que en ocasiones reniega del mínimo común que nos une para distanciarse y generar un relato propio. Esta reacción es natural cuando sentimos que no formamos parte de algo, surgiendo así la necesidad de vertebrar nuestro nuevo «yo» colectivo.

    La singularidad es importante, debe protegerse y potenciarse, pero sin un imaginario compartido, el contexto social, político y económico nunca será permeable a esa inclusión. Y para que singularidad y definición convivan, se necesita reconocer el tercer sector como un hábitat donde se promueve una gran diversidad de realidades; importantes y necesarias todas ellas. Hablamos de entidades pequeñas, medianas, grandes; que cuentan con recursos para tener profesionales o que sólo persiguen sus objetivos desde su acción voluntaria; que mancomunan servicios sin ánimo de lucro; que ponen su foco en la acción sindical, vecinal, educativa, medioambiental, profesional…

    Para sentirse parte se necesitan políticas y estrategia

    En todo momento intento hablar de lo importante que es contar con una idea alternativa que nos conecte con un modelo distinto. Construido desde el compromiso de todas aquellas personas que creemos posible una sociedad, unos sistemas y una realidad más justa y acompasada a la necesaria diversidad de la que formamos parte.

    Esto sólo será posible si levantamos la vista y tratamos de ver más allá de nuestros objetivos más inmediatos. Y sólo será posible si cada vez somos más y mejor organizados.

    Levantar la vista requiere de estrategia. Una estrategia que parta de una definición que funcione como arje, como axioma irrenunciable que contribuya a poner en valor el tercer sector como idea viable que nos propone una alternativa. Sin esto, estaríamos ante una quimera.

    Una estrategia sesada que nos presente un horizonte compartido que evidencie el cuidado del hábitat del que formamos parte entidades, cooperativas, federaciones, empresas de inserción… que supere la endogamia que en ocasiones nos invade a las colectividades y nos permita soñar y contribuir a ello.

    Y para ello, se antoja necesario un verdadero desarrollo de las políticas públicas para promover, potenciar y dar valor a la generación y regeneración del tercer sector. La falta ó existencia de las mismas se evidencia en la desigualdad existente entre territorios y sectores. ¿Por qué hay localidades que cuentan con un tejido asociativo fuerte? ¿Por qué otras son un verdadero páramo? ¿Por qué la economía social y solidaria está más presente en unas comunidades frente a otras? Es fácil. Sin políticas, la casualidad campa a sus anchas.

    Entre conclusión y caos sideral

    Leo y releo los párrafos escritos. Me he quedado a gusto, lo reconozco. Pero poco favor he hecho a cualquier persona que haya tenido a bien llegar hasta aquí. El objetivo de simplificar la definición: fallido.

    Fuera de disecciones filosóficas, sociológicas o semánticas, ojalá lleguemos a compartir una definición y acción del tercer sector que haga más real la democratización de la economía y de la participación. ¿lo intentamos?

  • Educación para la participación: buceando en el baúl de los recuerdos

    Educación para la participación: buceando en el baúl de los recuerdos

    Uno de los grandes retos que vivimos como sociedad es entender que lo colectivo y comunitario es vital y necesario para promover un mundo y una realidad más justa. Eso requiere de contraponer al peso del individualismo subyacente y notorio, los valores que conectan con el bien común. Valores, o enfoques (a gusto del lector), que promuevan la equidad, la solidaridad y la justicia, desde el respeto, la diversidad y la convivencia.

    Pocas personas no suscribirían el párrafo anterior como un innegable axioma. Pero… ¿Cómo dar pasos para caminar hacia ello?. En muchas ocasiones queremos que pasen cosas a nuestro alrededor que son auténticas quimeras dada la escasez de políticas, proyectos y actividades que llenen de esa intencionalidad nuestra cotidianeidad. Obras que no sólo emanen de las administraciones públicas, titulares de obligación de ello; también desde la sociedad civil organizada y las relaciones familiares, informales… (eso que podemos denominar corresponsabilidad).

    Resulta imposible, con alcance universal, que puedan ocurrir cosas sin educar en ello, sin generar referentes o sin visibilizar el camino de lo posible. Sin conocimiento y experiencia, es imposible promover creencias. Ocurrirá. Pero será de modo arbitrario o casual, nunca justo o causal. Más en un mundo tan rápido, hiperconectado y lleno de estímulos que retroalimentan un modelo de desarrollo donde el consumo y la satisfacción es tan efímera como un video de Tik Tok.

    Abrir estos caminos no es tarea fácil. Es compleja, como lo son las relaciones humanas. Requieren de complicidad, compromiso, voluntad y método. Son caminos que deben vencer las fronteras que nos autoimponemos las personas: «eso no se puede hacer», «eso es imposible»…

    Un compromiso que podemos y debemos encontrar en los centros educativos, en las entidades, en las políticas, en los barrios… Una complicidad de todos los agentes que creemos en la transformación y que dota de protagonismo a niños, niñas, vecinos, jóvenes, familias… Una voluntad que nos aleja de la complacencia de quien cree que «esta nos es mi tarea», «esta no es mi competencia»…

    Actividad del programa Educaction de la Fundación Mar de niebla

    Sobre métodos (o metodologías, o experiencias) abramos los ojos a muchas cosas que ya se han hecho o probado. Y de esto quería escribir, del recuerdo de cosas que otras personas ya han experimentado para abrir caminos que nos ayuden a educar en la participación. Valga este post para compartir algunas de ellas:

    • Juguemos a ser una asociación: trabajo que nos propone una unidad didáctica desarrollada en el curso 2001-2002 en el Instituto Peset Aleixandre de Paterna y liderado por Gema Raquel Frías Bolsico y Paco Estellés Castelló. Acsur-Las Segovias acogió la experiencia dándole forma y compartiéndola.
    • Creando futuro: proyecto centrado en la educación en la participación que ha generado toda una red de trabajo por distintos territorios. Todo su experiencia viene recogida en varias publicaciones que detallan todo el itinerario de acompañamiento y educación en la participación. Materiales coordinados por Antonio Moreno Mejías.
    • Ágora, propuesta educativa para la participación: una guía destinada a aprender a participar participando desde los centros de tiempo libre y entidades infantiles y juveniles. Promovida desde Fundació Esplai en el año 2012 con la colaboración de muchas personas que trabajaron durante muchos años desde la educación en el tiempo libre.
    • Cuadernos prácticos para asociaciones: un clásico del año 2001 revisado y reeditado por el Equipo Crac. Destinado a mejorar el desarrollo asociativo con seis cuadernillos: las reuniones, los proyectos, los equipos, redes asociativas, comunicación asociativa y liderazgo asociativo.
    Portada cuaderno práctico 1 edición 2001

    To be continued…

  • ¿Cómo implicar a la escuela en la comunidad y la comunidad en la escuela? 

    ¿Cómo implicar a la escuela en la comunidad y la comunidad en la escuela? 

    El verano es un tiempo que permite rebuscar en los recuerdos, desempolvarlos y, en mi caso, compartirlos en esta escuálida buhardilla poco cuidada.

    El verano de 2021 tuvimos la gran oportunidad de dirigir un curso de la UIMP: ¿Cómo implicar a la escuela en la comunidad y la comunidad en la escuela?. Un tema apasionante y por el que tanto llevamos luchando muchas personas durante muchos años. El curso se enmarcaba en la Semana de la educación dirigida por Xavier Bonal y nos brindó la oportunidad de presentar las conclusiones del trabajo al ministro de Universidades, Manuel Castell, y a la ministra de Educación, Pilar Alegría.

    Coordinaciones cursos de la Semana de la Educación de la UIMP 2021

    Un lujo que personas como Roser Batlle, Putxi Pires, Daniel Osias, Rafa Cofiño, Mireia Civis, Jordi Diáz-Gibson o Igone Arotegui ejercieran de estimuladores de pensamiento para crear un documento final que fue co-construido con todas las personas que participaron.

    Aquí os lo dejo, que ustedes lo disfruten:

    Nos encontramos ante un ejercicio por repensar, redefinir y co-construir desde enfoques diversos y proactivos una nueva realidad. Una realidad que se escape de lo que hemos venido diciendo y haciendo durante muchísimos años. Hemos de reconocer que seguimos construyendo  un mundo que en muchas ocasiones condena a muchísimas personas al sufrimiento. Un mundo poco transformador y conectado con la realidad. 

    Todo ese esfuerzo de transformación y desarrollo que se está trazando para la educación de nuestro país desde el ministerio, es imposible sin una escuela que sea comunidad.  

    Debemos reformular la pregunta que teníamos… la escuela es comunidad y la comunidad es escuela. Por tanto, la cuestión será ¿Cómo hacemos para que la escuela-comunidad sea posible? 

    La educación debe estar conectada con el bien común. Es democracia y su ser debe ser democrático, abierto… es un proyecto comunitario. Conecta con la comunidad por que como decíamos, es comunidad.  

    Y este hecho, este cambio de situación del alcance de lo que es la escuela,  potencia una cuestión clave en el proceso educativo: hacer más real la liberación y empoderamiento de las personas tanto a nivel individual como colectivo (dos planos que no pueden ser disociados).  

    Esta escuela está más próxima de fortalecer el carácter socializador e incidir en el bienestar  y la salud de las personas. 

    Esto tiene que ser así, ya que partimos de una línea roja infranqueable que son los derechos (humanos, infancia, constitucionales…) y tenemos una senda con un alto nivel de consenso, que son los Objetivos de Desarrollo Sostenible.  

    Unos objetivos que señalan a la educación como palanca de transformación para vertebrar una sociedad más justa. 

    Pero una palanca que necesita de muchas manos que ayuden a empujarla. Que necesitan de familias, alumnado, profesorado, sociedad civil, administraciones locales, profesionales… Ante un reto tan importante, debemos afinar toda nuestra acción para potenciar los ecosistemas comunitarios de aprendizaje. Ecosistemas que existen indiferentemente de nuestra acción o inacción, de nuestra apertura al contexto o nuestra mirada más endogámica. 

    No partimos de cero. No estamos creando desde la nada. La lenta velocidad de respuesta que promueve la ordenación de los sistemas, lejos de transmitir desafección en muchas realidades, ha potenciado experiencias y desarrollos educativos que son ejemplo y luz en el reto que nos ocupa.  

    Existen una gran diversidad de metodologías y enfoques que están al servicio del aprendizaje y el compromiso social (una conexión entre excelencia y equidad). Procesos que potencian un aprendizaje significativo y una interconexión con el barrio y el mundo. Experiencias como el aprendizaje servicio que hace más próxima esa reformulación de la escuela como una comunidad. Esto ya está ocurriendo, es imparable. 

    Pero es necesario ajustar y avanzar en algunas cuestiones. 

    Los centros educativos (desde el profesorado a la dirección) deben avanzar en el desarrollo de liderazgos servidores (mandar obedeciendo) y liderazgos facilitadores. El primero apela a la vocación de trabajo público, al empoderamiento de los demás en la construcción de lo común. A la conexión de la causa del centro con la realidad de la que forma parte. A prestar atención a lo que ocurre en el barrio y en el mundo.  

    El segundo, requiere de un paso al frente en la incorporación de nuevas maneras de organizar la vida comunitaria de los centros educativos. De nada nos vale con incorporar metodologías y enfoques en el aula, si el centro no evoluciona en su manera de hacer y ser.  Debemos compartir responsabilidades y protagonismo, estimular la participación. 

    Y levantando la vista de la realidad del aula y el centro, debemos descubrir la potencialidad de alianzas que existen en nuestros contextos. Se está demostrando que el tercer sector (entendiendo esto como sociedad civil organizada: ampas, vecindad, movimientos ecologistas, sociales, culturales…) contribuye a mejorar el bienestar socio-eco-educativo y emocional, la inclusión y la equidad en los contextos escolares. Son también agentes activos a la hora de ejercer un liderazgo en la comunidad para fortalecerla y empoderar el marco educativo.  

    Hemos identificado muchas cuestiones que son clave para engrasar esa palanca de transformación que es la educación con una reconstrucción comunitaria. Pero hay dos que queremos ahora mismo destacar: 

    La escucha y la formación. 

    Sin escucha no hay diálogo. Sin diálogo no hay construcción. La comunidad es diversidad. La democracia es diversidad, es pluralidad. Debemos cultivar y practicar la escucha de, con y entre NNA, familias, profesorado… Esa comunicación, con canales abiertos de ida y vuelta, son clave para que toda esa diversidad de agentes y realidades que conforman una comunidad educativa se conozca, reconozca y trabaje de manera conjunta. Esta es la llave para abrir el pensamiento crítico y avanzar hacia una ciudadanía comprometida y activa. 

    La formación (mensaje directo a Universidades, centros de formación de profesorado y a la  propia formación de cada centro educativo): se requiere de una apertura de la formación del profesorado que conecte con esas metodologías y estrategias necesarias para conectar aprendizaje y compromiso social, que encuentren en el trabajo colaborativo y la cooperación maneras de entrar más preparados y preparadas a la comunidad educativa. Una formación que viva el proceso educativo desde el alumnado, aula, centro y territorio.  

    Frente a toda esta aproximación cuatro pinceladas sobre medidas, ideas, cosas concretas que pueden ayudar: 

    • Es necesario mapear, visibilizar y apoyar aquellas experiencias que ya están haciendo. Experiencias que pueden verse fortalecidas con apoyo específico bajo fórmulas como las comisiones de servicio. Experiencias que pueden ayudar desde la práctica a modelar ese tan ansiado “¿Cómo hacemos esto?”… una fórmula para ir avanzando en la institucionalización de este cambio. 
    • Se necesita de un diálogo activo, una coordinación efectiva con el horizonte propuesto de fondo, que permita que las distintas administraciones ejerzan con mayor eficiencia su tarea.  
    • Esta cultura comunitaria puede ser liderada desde distintos agentes. No es imprescindible que la administración sea el eje que lidera esto (haciendo) pero si debe estar, formar parte y facilitar. Es necesario (y asumir) la diversidad de roles para garantizar y llegar a donde no se suele llegar. La diversidad potencia, no debilita. La administración debe ser garante, lo comunitario debe ser flexible.   
    • Y por último: la construcción de políticas, planes, programas, proyectos deben tener reconocido el trabajo comunitario, el trabajo en red y la coordinación. Esto se consigue reconociendo tiempo para ello. Esto solo se consigue con recursos. Debemos institucionalizar la mirada comunitaria. La ley educativa debe apelar a toda la comunidad.  
    Daniel Osias, Putxi Pires y Roser Batlle
    Pilar Alegría, Ministra de Educación del Gobierno de España